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Acostumbrados a mirar desde la perspectiva de lo que hace falta, de la incompletud, de lo vacío, de la diferencia y discapacidad excluyentes, los alumnos de la Escuela Mexicana de Arte Down (EMAD) nos obligan a ver a las personas con alguna discapacidad desde su propia capacidad artística, mirada que nos asombra y nos transforma. Las obras de estos artistas nos llaman a repensar, cambiar de actitud, y por un momento a reconsiderar nuestras propias "capacidades". Tomando como ejemplo el caso de los alumnos de la EMAD, la doctora Luz Elena Bátiz, jefa del Departamento de Psicología de la Fundación John Langdon Down, señala: todo el tiempo se les puede estar estigmatizando en la deficiencia en lugar de poder realmente disfrutar del potencial artístico que ellos han podido manifestar. El disfrute de la capacidad del otro puede ser producto de la cercanía y la interacción, pero también la doctora nos hace ver que existe un elemento objetivo, pues nos aclara que artistas reconocidos del medio, como los maestros Cauduro, Soriano, Felgueres y Anguiano, han llegado a expresar que "esto ni siquiera debería considerarse como "arte Down", simplemente es Arte". A mí me parece, afirma la doctora, maravilloso lo que está pasando aquí, ya que el arte no tiene cociente intelectual y a través del arte estamos rompiendo barreras. Gracias a la cercanía de la Dra. Bátiz con los integrantes de la EMAD ha podido compartir con nosotros "un plus", porque ha seguido el proceso creativo de los alumnos y reconoce que cada cuadro refleja sus sentimientos y vivencias, cada cuadro, afirma, platica conmigo. Observa a los alumnos pensativos, interrogándose sobre qué van a hacer, elaborar un bosquejo, en fin, conoce la evolución en la creación de un cuadro, sin embargo, la parte que más le gusta, y que considera una lección para todo el mundo, es el orgullo con el que ellos presentan su obra, esto me parece muy importante porque todo para ellos ha sido difícil, desde el inicio aprender a caminar, aprender a comer por sí mismos... hacer las cosas para lograr hacer arte y además mostrarse tan plenos y tan felices con lo que son capaces de hacer, que al final ellos nos ofrecen a la sociedad en general una enseñanza: "tienes que estar feliz con lo que haces, independientemente... de la cantidad de cromosomas que tengas", ellos tienen la opción de enseñarnos lo que es el amor por ti mismo y por lo que eres capaz de hacer. Si aceptamos estas enseñanzas debemos empezar confiando en ellos. ![]() La Escuela Mexicana de Arte Down, de la Fundación John Langdon Down, comenzó como un taller de creatividad en el año 1993, entonces se pretendía ampliar los programas educativos con los que ésta contaba. Fueron los alumnos los que modificaron la dimensión de este proyecto, nos explica la Dra. Bátiz, hemos confiado mucho en lo que nuestros alumnos son capaces de hacer, pero ellos nos rebasaron y este es uno de los ejemplos en el que ellos nos superaron, porque en un principio no pensamos hasta donde iban a llegar, fueron demandando cada vez más y más y más, y este desarrollo sorprendió a la Fundadora y Presidenta, la maestra Silvia García Escamilla, quien en 1997 integra formalmente la Escuela Mexicana de Arte Down con la incursión específica en las artes gráficas, además de un programa educativo que incluye historia del arte, teoría del color, visitas a museos, entre otras actividades.
No puede asegurarse que todo integrante de la Fundación va a ser artista, o quiera serlo, lo que sí se sabe es que todo integrante de la EMAD sí quiere expresarse a través de las artes gráficas, y está convencido de pertenecer a esta Escuela, y de que este es un espacio de elección y un horizonte abierto a la expresión artística. La EMAD es una opción para quienes han vivido en nuestra sociedad la paulatina apertura de caminos hacia las expresiones de libertad, de derechos y de oportunidades. Por esto en la Fundación John Langdon Down se dan las herramientas necesarias para que las personas desarrollen su potencial, y como explica la Dra. Bátiz, es posible tener una artista maravillosa en el taller de cocina porque así lo eligió... y oír a otro alumno decir, "es que yo creo que ya puedo ser un maestro pintor para enseñar a un niño", me parece que la opción de elegir es una maravillosa posibilidad de crecimiento interno... y en cuanto al orgullo, yo quisiera cada vez que hago un reporte psicológico, tener la mitad del orgullo que ellos tienen, cuando ven una obra terminada, cuando la muestran, cuando te dicen "yo, yo solito, yo solito". Ellos reconocen las enseñanzas de Alan, de Daniel, de Bruno pero saben que esa obra es suya... es una manifestación de autoestima, ya que la inteligencia emocional en nuestros "chavos" generalmente es mayor que en la población regular. Integrada por 28 alumnos de los cuales 18 tienen ya una trayectoria con obras que han sido expuestas en diversas ocasiones, en la EMAD entre la pintura y el grabado estos jóvenes y adultos nos han sorprendido con sus temáticas, técnicas e intensidad. Al mismo tiempo que nos han dejado una experiencia con su obra, también han creado otra huella expresiva respecto al quehacer artístico, su contexto y el papel del artista mismo, manifiesta en los testimonios de sus maestros, dos de los cuales, Alan Planells
Al lado de la honestidad hay una cualidad de libertad y de originalidad en la personalidad de estos alumnos que trasciende a otros ámbitos, tal como lo expresa el profesor Planells tienen una capacidad de "ser muy ellos", creo que normalmente es algo que salta a la vista, algo que predomina en ellos es esa pureza, no nada más en la manera de pintar si no en su forma de ser. El mismo profesor se ha cuestionado si realmente sus alumnos son "los discapacitados" o "los discapacitados" somos los demás, sin espontaneidad, veo que realmente los discapacitados somos los de afuera... nosotros, porque estamos muy hechos a lo que nos pide la sociedad, a las formas y a mostrar lo que realmente no somos, mientras que ellos se expresan de una manera muy abierta. A los alumnos se les ha proporcionado diversos elementos, herramientas y experiencias para apoyar su labor, sin embargo, lo que observa el maestro Planells es que en general conservan su estilo, son chicos que continuamente proponen y definen un estilo particular y personal. A nueve meses de haberse integrado como maestro a la Escuela Mexicana de Arte Down, Bruno Navarrete Quiroz se ha enfrentado a una experiencia nueva, con retos, como tener la paciencia suficiente, y temores, como el ser o no ser comprendido en la clase. Para el maestro Navarrete conocer a cada uno de los estudiantes lo ha llevado a entender diferentes formas de ser, y a reconocer capacidades y estilos de aprendizaje diversos, esto ha enriquecido su vida personal, pues relata que esta vivencia le ha permitido comprender más a sus propios hijos.
Los límites de la capacidad de creación son los límites de nuestro propio mundo, los integrantes de la Escuela Mexicana de Arte Down han logrado crear otros mundos más allá del de la discapacidad, sin embargo, no es que se tenga una visión ingenua que no considere la subjetividad del autor, no es tampoco "el arte por el arte", hay una conciencia de ser down, hay una materialidad, una vivencia física, una identidad, y a partir de ello se está generando un movimiento artístico que nos brinda nuevos aires para mirar el arte. La Dra. Luz Elena Bátis recuerda los comentarios de pintores famosos que han visitado la EMAD: ellos han venido a nuestra institución y han calificado la obra como maravillosa, con una calidad de exposición que merece ser avalada por el medio y calificada como obra de arte y no como "dibujitos bonitos", al observar las obras podemos concluir que la capacidad creativa no tiene límites. ![]() Si bien la obra pictórica realizada en la Escuela Mexicana de Arte Down tiene un valor otorgado por el medio, no se encuentra a la venta pues tiene que darse a conocer y recorrer el mundo para cumplir con el objetivo de dignificar a las personas con síndrome de Down, cambiar las expectativas... que los papás que tengan un bebé hoy o en los años venideros, sepan que hay un grupo de artistas mexicanos que tienen síndrome de Down que están exponiendo en el mundo, y que vencieron la adversidad genética para convertirla en talento, gracias a que se creyó en lo que ellos eran capaces de hacer, si no hubiéramos confiado y creído en ellos, no tendríamos hacia donde caminar... ![]() Es esta una invitación a la sociedad, la Dra. Luz Elena Bátiz nos recomienda, no prejuzgar y mejor acercarse a conocer... casi siempre que recibimos visitas en la Fundación quedan gratamente sorprendidas al observar lo maravilloso que son las personas con síndrome de Down, y ver todo el proceso de su desarrollo: desde un bebé que hace el esfuerzo por sostener su cabeza, un niño con dificultades de equilibrio pero que sostiene su charola de comida con la alegría de poder cooperar en los diferentes ambientes en los que se desenvuelve, el ritmo y entusiasmo con el que bailan su música preferida, hasta el orgullo del artista maduro que expone su obra. Escuela Mexicana de Arte Down Cuicuilco, marzo del 2007. Agradecemos a la Mtra. Silvia García Escamilla, Fundadora y Presidenta de la Fundación John Langdon Down la autorización para realizar este artículo y la Galería EMAD, y a la Lic. Patricia de Paz de Grau, Administradora y Responsable de Promoción Institucional, su valioso apoyo. Fundación Jonh Langdon Down A.C. Selva 4, Col. Insurgentes Cuicuilco, Deleg. Coyoacán, C.P. 04530, D.F. Tels. (55) 5666 8580, sin costo: 01 800 DOWN 100. http://www.fjldown.org.mx contacto@fjldown.org.mx Nora García, candidata a maestra en Antropología Social por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y responsable de Planeación Editorial de la Revista Enlace. nngarcia@segob.gob.mx |
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