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Introducción
El Verano de la Plenitud es un programa de atención al adulto mayor que nace como respuesta a las necesidades sentidas y observadas en la población mayor de sesenta años en el Estado de Colima.
En el año 2005 inicialmente se programó con una duración de cuatro semanas en las que se trabajarían de cuatro a cinco horas diarias, sin embargo, debido al interés de los asistentes se prolongó durante todo el año con encuentros de dos horas diarias y un taller mensual. Este programa fue motivador tanto para los adultos mayores que se inscribieron, como para los estudiantes y profesionistas que participamos en él, todos los colaboradores lo hicimos de manera voluntaria, sin retribución económica alguna, no obstante nos dejó un cúmulo de satisfacciones que fueron un incentivo para llevar a cabo acciones más allá de un simple trabajo de cuatro semanas al año. Por ello actualmente estamos trabajando un programa de acercamiento intergeneracional de abuelos con adolescentes a fin de fortalecer los factores protectores en los jóvenes.
En el programa El Verano de la Plenitud asistieron personas de 60 a 86 años de edad, de distintos estratos socioeconómicos, lo que permitió a los voluntarios (profesionistas y estudiantes) considerar en sus participaciones las particularidades y aspectos afines del grupo. Detectamos que el 40% de los asistentes al Verano viven con familiares, sean éstos sus hijos o nietos, el resto del grupo vive de manera independiente, solos o con sus parejas, sin embargo, están en contacto con sus familias, situación que permitió que se creara un directorio de los participantes a fin de estar "a la mano" para cualquier emergencia, ahora estamos pensando en diseñar un programa de atención a emergencias del adulto mayor a través de redes telefónicas.
Los resultados obtenidos con la realización de este programa, nos han permitido tener una visión más amplia sobre las necesidades reales de las personas de la tercera edad, hay que estar cerca de ellos para incentivarse y realizar muchas más acciones en su beneficio, espero que nuestra experiencia sirva de aliciente a muchas organizaciones de la sociedad civil y/o profesionistas diversos, para replicar este programa en sus estados o municipios, cuentan para ello con nuestra colaboración y asesoría.
I. Algunas definiciones sobre el envejecimiento
Antes de comenzar, es necesario establecer una diferencia entre la vejez, como una etapa de la vida y el envejecimiento, como un proceso en la vida del ser humano que se inicia desde su nacimiento (Padilla, 2002:43). Existen vocablos similares o equivalentes a adulto mayor, algunos aceptables y otros despectivos. A continuación se citan algunos términos que se identifican con la tercera edad y adulto mayor.
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Una de las palabras más conocidas es viejo que se define de la siguiente manera de acuerdo con el diccionario terminológico de ciencias médicas: edad senil, senectud, periodo de la vida humana, cuyo comienzo se fija comúnmente a los sesenta años, caracterizado por la declinación de todas las facultades. Asimismo Séneca citado por Sánchez (1990), tenía una opinión más equilibrada de la vejez, describiéndola como la edad avanzada llena de satisfacciones, señalando que la verdadera vejez no se relaciona con los años y sí con la sabiduría. Ortiz (2003) menciona que la vejez es un concepto ambiguo, que es el último es- |
tadio en el proceso vital de un individuo, este concepto define a un grupo de edad o generación que comprende a un segmento de los individuos más viejos de una población.
Para los siguientes autores citados por Sánchez (1990) el concepto de vejez se define de la siguiente manera: para Galeno, la vejez era de naturaleza intrínseca y se encontraba en el mismo proceso generativo, vinculando así el desarrollo y la decadencia de la persona humana. Erasmo, en el siglo XVI, concebía la vejez como una carga, considerando que la locura era el único remedio contra la vejez. La vejez es un estigma, según el gerontólogo social norteamericano Robert Atchley (1980), y la mayoría de las veces tal estigma es el resultado injusto de falsos estereotipos que se han ido acumulando a través de los tiempos.
Otro concepto frecuente es el de anciano, varios diccionarios lo describen así: dícese del hombre o la mujer que tiene mucha edad, no aclara que significa mucha edad, pero en el nuevo testamento la palabra "anciano" tuvo otra connotación, se utilizo para designar a jefes de religiosos o para designar personajes de la iglesia que tenían algún cargo directivo (Fajardo, 1995: 3). De igual manera Langarica (1990) alude que se entiende por anciano, viejo, persona de edad avanzada, a las personas en la última etapa de la vida, entre la madurez y la edad senil (60 años).
Otra denominación que en la actualidad es utilizada para dirigirnos a este sector de la población es el de tercera edad el cual surgió en Francia en 1950, designado por el Dr. J. A. Huet, uno de los iniciadores de la gerontología en dicho país, al principio esta expresión abarcó a personas de cualquier edad, jubiladas, pensionadas, consideradas como de baja productividad, posteriormente se precisó, caracterizando a jubilados y pensionados de más de 60 años de edad (Fajardo, 1995:3).
En abril de 1994 la Organización Panamericana de la Salud, filial de la Organización Mundial de la Salud, decidió emplear el término adulto mayor para las personas mayores de 65 o más años de edad (Padilla, 2002:44), esta edad ha sido tradicionalmente usada para definir el comienzo de la vejez en estudios demográficos y gerontológicos, principalmente porque en muchos países es utilizada por los sistemas de pensiones para empezar a otorgar beneficios.
II. La atención a personas de la tercera edad en Colima
En la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de Colima, México, se llevó acabo con apoyo de un grupo de estudiantes una investigación sobre la calidad de vida en los asilos del estado de Colima, en el proceso observamos que para la atención de esta población en el estado se cuenta con: cinco asilos de ancianos, donde el servicio que prestan en cuidado y alimentación cubre las 24 horas del día, pero carece de terapia ocupacional, actividades deportivas y recreativas, éstas últimas precisamente espacios que permiten a los adultos mayores vivir con calidad, debido a que si no realizan actividades físicas pierden su habilidad motriz, y si no llevan a cabo actividades para la recreación y esparcimiento, se afecta su salud mental.
| También se cuenta con centros de día en los que se realizan actividades deportivas y terapia ocupacional, pero estos centros funcionan cuatro horas al día y únicamente de lunes a viernes. En las entrevistas realizadas a coordinadores de estos centros, se ha detectado que este tiempo es insuficiente para que el adulto satisfaga sus necesidades afectivas (compañía, reconocimiento, ser útil e importante), por lo que demanda una extensión de servicios y mayor tiempo. Cabe resaltar que algunos centros de día tienen un excedente de población, lo cual origina que el servicio sea de menor calidad. |
Visita al Museo de Arte Popular "María Teresa Pomar" |
En nuestro estado se cuenta con 10 de estos centros, denominados de Convivencia de la Tercera Edad que dependen del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) a nivel estatal y municipal.
Por otro lado, existen dos instituciones que tienen programas de atención a esta población: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), las cuales cuentan con programas y servicios en aspectos específicos como orientación a diabéticos e hipertensos, pero que son exclusivos para derechohabientes y beneficiarios. Se suma a lo anterior la atención que proporcionan las organizaciones de la sociedad civil.
La anterior investigación nos permitió reconocer que como trabajadoras sociales tenemos en el sector poblacional de referencia un espacio propicio para la intervención profesional, y es a partir de este planteamiento que se realizó una propuesta para la realización de un programa de atención a los adultos mayores distinto a los que se han venido realizando en el estado, así nace la idea de llevar a cabo "un verano para adultos mayores" al que denominamos El Verano de la Plenitud, en este programa se desarrollaron diferentes actividades, a continuación se expone su planteamiento general.
III. El Verano de la Plenitud
El objetivo de este programa es proporcionar a los adultos en plenitud (60 años o más) un espacio para la recreación, esparcimiento y la utilización de terapias ocupacionales, con la finalidad de lograr mejorar su calidad de vida. El primer Verano de la Plenitud es un programa de intervención multiprofesional para la atención de los adultos mayores, que tiene su sustento teórico en el modelo sistémico de intervención familiar, desarrollo humano y comunicación-interacción. En él se busca crear un espacio de atención a los adultos mayores de sesenta años o más, que permita el desarrollo integral del ser, incidiendo en su salud física y mental a través de tres áreas de trabajo: salud física, crecimiento personal y recreación. El programa se ofertó a personas de 60 años o más, se tuvo una inscripción de 30 adultos, algunos de los cuales participaron con sus cónyuges. La asistencia regular fue de 22 personas, debido a las diversas situaciones que los adultos presentaron, entre ellas fallecimiento de familiares, asistencia a sus programas de salud, reincorporación a los centros de día, entre otras.
Perdiendo el miedo a nadar |
Una de las acciones con las que se inició el programa fue el examen para la detección de enfermedades crónico degenerativas, en éste a los integrantes se les tomo la presión arterial, glucosa en sangre, peso y talla, y realizaron un examen de resistencia física, actividades que se llevaron a cabo gracias a la gestión del grupo ante diferentes dependencias de la Universidad de Colima (Facultad de Enfermería y Dirección General de Deporte y Recreación). El examen tuvo como finalidad conocer el estado de salud con el que ingresaron los adultos mayores al Verano de la Plenitud. El 30% de los asistentes no presentaron limitaciones físicas, ni enfermedades |
crónico degenerativas; del 70% de la población restante se destacan algunas limitaciones físicas como dificultad para caminar, temor a nadar, cataratas en los ojos, entre otras, así como la detección de enfermedades crónico degenerativas (hipertensión arterial y diabetes), sin embargo, pudimos observar que estos aspectos no eran una limitación para que los asistentes cumplieran con las actividades programadas, lo único que hacía falta era motivación para que iniciaran su proceso de acondicionamiento físico.
Principales actividades desarrolladas a lo largo de la experiencia
Salud física. En esta área se desarrollaron diversas actividades dedicadas al fomento de la salud física del individuo, con una duración de una hora diaria, entre ellas se tuvo caminata, Tai-Chi y natación, con la finalidad de que los participantes mejoraran su condición física invirtiendo el proceso de pérdida de sus habilidades motrices. Además se abordaron temas como la nutrición en la etapa de la vejez, los tipos de alimentos que proporcionan mayores nutrientes y las ventajas de alimentarse de una manera sana, a través de una conferencia y un taller denominado "Aprendiendo a comer", en este último se le proporcionó al grupo una serie de recetas de cocina propias para personas de su edad, y se distinguió los tipos de alimentos que se pueden comer en caso de presentar alguna enfermedad crónico degenerativa.
Tai-Chi al aire libre
Crecimiento personal. En el programa El Verano de la Plenitud en esta área se llevaron a cabo dos talleres, uno dirigido a las parejas que asistieron denominado "Vive en pareja" en el que se desarrollaron varios temas que trabajaron ambos cónyuges, y que les permitieron ver la vida de distinta manera, sobre todo a aquellos que se sentían desplazados por sus hijos y no tomados en cuenta, pues reencontraron el camino para continuar juntos como cuando iniciaron su matrimonio. El otro taller denominado "Mi encuentro conmigo", tuvo como objetivo abordar la situación real de la vejez y la manera cómo enfrentar miedos y superar adversidades en esta época, en este taller se utilizaron las técnicas de grupo "encuentro" y "círculo mágico".
Recreación. Se hizo énfasis en lo referente a actividades lúdicas dedicadas a la recreación y al esparcimiento y desarrollamos juegos y técnicas de participación popular. Los participantes realizaron visitas a los museos del estado en los que además se llevaron a cabo actividades artísticas; organizamos tres sesiones de "cine-forum" que finalizaron con la presentación de conferencias sobre los temas que abordaron las cintas: la demencia senil, la vida en los asilos y la vejez con plenitud. En el caso de los juegos, optamos por aquellos propios para las edades de los participantes, como los juegos de mesa.
Visita al parque ecológico del Museo "Alejandro Rangel Hidalgo"
IV. Fuentes de cooperación, apoyo y financiamiento
No contamos con financiamiento económico de nadie, sin embargo, sí fuimos favorecidos con el apoyo de la Universidad de Colima para el uso de la infraestructura (alberca, pista de tartán, aulas, museos), y el Gobierno del Estado de Colima colaboró en el traslado de los adultos mayores a los museos; en cuanto a los profesionistas que participaron su trabajo fue voluntario.
V. Resultados: salud física, emocional y social
Si bien al principio los asistentes presentaban algunas limitaciones para realizar las actividades del programa, observamos que conforme fueron avanzando las sesiones, éstos, en relación con su estado de ingreso, mejoraron considerablemente su habilidad motriz, la fortaleza de su cuerpo, así como su estado de salud tanto física como emocional.
Algunos datos más concretos pueden dar cuenta de lo anterior. Con respecto a la toma de la presión arterial se observó un restablecimiento en el 90% de la población, y el 10% restante continuó con los valores reportados al inicio del verano los cuales se encontraban en los rangos normales, la mejoría, explica el Dr. José Del Río Valdivia (Director General de Deportes y Recreación de la Universidad de Colima) es el resultado de la realización de las diversas actividades físicas que practicaron. En el ámbito emocional y social los resultados fueron sorprendentes, un incremento del 80% en su
| autoestima; esto se observó en el comparativo que se llevó acabo entre las expectativas con que cada uno de los asistentes ingresó al verano, y las perspectivas que generaron de manera individual al culminar este trabajo de cuatro semanas. En este ámbito nos percatamos del gran cambio de actitud hacia sí mismos, sus familias y la sociedad en que vivimos, este cambio lo explicamos debido al trabajo individual y de pareja que se realizó en los talleres de crecimiento personal, "Mi encuentro conmigo" y "Vive en pareja", pues ambos permitieron que los adultos mayores en primera instancia le encontraran sentido a la vida, posteriormente se reencontraran tanto con su pareja como con sus familia- |

Festejo realizado a la Profesora María Rubio Meneses
Campeona nacional de natación 2006 |
res, mismos que constataron los cambios en su salud emocional y social, compartiendo la ceremonia de clausura en la que participaron los asistentes al programa El Verano de la Plenitud.
La temáticas abordadas a través del "cine-forum" lograron la toma de conciencia respecto a diferentes problemas que enfrentan o enfrentarán las personas mayores de sesenta años; en ellas se abordó la situación de abandono por las familias que viven los ancianos en los asilos y de qué manera ellos mismos pueden abordarla; las dificultades que presentan los enfermos de demencia senil y las formas de atención que requieren; los beneficios que reporta la incorporación de los adultos mayores a programas de atención integral.
En este Verano de la Plenitud la diversidad de edades, de situaciones sociales y emocionales en los asistentes, requirió que cada uno de los participantes encontrara un espacio dedicado especialmente a él, cumplir con esta necesidad hizo que se lograra el objetivo para el que fue diseñado el programa y además creó la demanda para que el trabajo se extendiera durante todo el año, y así surgiera el primer grupo de adultos mayores en la Universidad de Colima.
VI. Conclusiones: seguimos trabajando
Cuando se planeó realizar un verano con adultos mayores, se encontró durante su gestión una respuesta satisfactoria en diferentes dependencias de la Universidad de Colima (Facultad de Trabajo Social, Dirección General de Deporte y Recreación, Federación de Egresados, Museo de Arte Popular, Pinacoteca Universitaria, Museo Alejandro Rangel Hidalgo), así como en los profesionistas que lo apoyaron. Lo anterior nos motivó a repetir la experiencia en este 2006 aun sin contar con recursos económicos para ello. La participación de un equipo multiprofesional (psicólogos, enfermeros, trabajadoras sociales, educadores físicos y abogados) permitió que el proyecto se desarrollara en su totalidad, y motivó a un grupo mayor de profesionales y estudiantes a solicitar su integración en el programa en años próximos. Por otro lado, el proyecto que inicialmente se programó con una duración de cuatro semanas, tuvo tal impacto en los asistentes que por petición de los mismos se trabajó durante todo el año, con sesiones de actividad física de lunes a viernes de 8:00 a 10:00 a.m. en las instalaciones del polideportivo universitario, y talleres grupales cada 15 días según las necesidades de los mismos, estos se llevaron a cabo bajo el modelo de "grupos de encuentro" y la técnica "círculo mágico". Además se implemento un programa de terapia individual y de pareja, para que estos mismos concluyan con el proceso de crecimiento personal que inició en los grupos de encuentro.
Este I Verano de la Plenitud es el único en su género que se ha realizado en el Estado de Colima y creemos que en todo el país, nuestra finalidad es lograr que permanezca año con año y que pueda llevarse a cabo en el resto de la República y en otros países a fin de tener un mayor número de personas mayores de sesenta años beneficiadas. Para este año, se llevó a cabo el II Verano de la Plenitud con un enfoque similar al del año anterior; las actividades recreativas, deportivas y lúdicas permanecen, y se ha incorporado al programa un taller para la formación de narradores comunitarios que busca que los adultos mayores cuenten sus historias a los jóvenes, de ésta manera estamos incidiendo en la transmisión de saberes de una generación a otra a través del relato de la vida cotidiana.
De acuerdo a los datos obtenidos a través de la evaluación permanente que se realiza en los talleres, se percibe que los participantes han cambiado su manera de ver la vida, ha tenido lugar un tránsito de ser personas con poca autoestima a personas con una autoestima mayor debido al reconocimiento que están teniendo en el ámbito que les rodea.
A este programa le ha seguido la iniciativa de otro denominado Convive con los Abuelos, que consiste en "cruzadas intergeneracionales", las cuales se realizarán en escuelas secundarias, de bachillerato y profesionales del Estado de Colima, México. Para este proyecto se cuenta con financiamiento del gobierno federal a través del Instituto Mexicano de la Juventud.
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