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Para Yolanda Noriega y Adriana Pérez
Asociación Mexicana por el Déficit de Atención,
Hiperactividad y Trastornos Asociados


Reciban un caluroso saludo de mi parte y el motivo de la presente es con el objetivo de solicitarles ayuda.
Para Adriana soy vieja conocida por este medio, aunque tenía tiempo que no escribía, para ti Yolanda es el primer contacto que tengo. Mi nombre es Maricela Mejía de Herrera, soy de Orizaba, Veracruz, y tengo una hija que actualmente tiene 15 años de edad, se llama Itzel y cursa el tercer grado de secundaria.
Con mi hija desde pequeña empecé a tener problemas en la escuela, los maestros decían que era inquieta, que no quería hacer las cosas, y las calificaciones siempre bajas, como muchos de los casos y comentarios que hace la asociación en la información que mandan mensualmente; para que decirles más si ustedes conocen por lo que se pasa. Cuando estaba en cuarto de primaria, vino una psicóloga de la Ciudad de México a dar una conferencia sobre el tema, nos dio una charla y además pasó un video que al verlo vi a mi hija reflejada en muchísimas cosas. De esa conferencia salí convencida de que mi hija tenía déficit, no muy grave pero lo tenía, mi problema era a quien acudir.
La psicóloga era de México y difícil de llevar un tratamiento desde tan lejos; el costo tanto de los estudios como del tratamiento, la terapia, etcétera, eran caros, aunado a esto el costo de transporte, dejar mi negocio, estar viajando periódicamente me era imposible.
Sabía ya como se llamaba lo que tenía, pero yo quería que me confirmaran para no cometer el error de ser la madre que busca pretextos para justificar a su hija, o mi mala educación.
Cambié entonces a mi hija de colegio ya que en donde estaba la estaban manejando mucho como una niña problema, y la verdad fue una situación muy cansada, tensa y sinceramente triste, que unas religiosas no tuvieran ni un poco de caridad.
En el nuevo colegio mejoraron algunas cosas ya que como era mixto, existían niños que tenían peor comportamiento y eso equilibraba lo de mi hija Itzel, pero en las calificaciones siempre ha sido un verdadero problema. Hablé con el maestro que le correspondía en el año, con el director y siempre me decían que era falta de madurez, de disciplina de mi parte, y que si la niña quisiera lograría lo que quisiera, además que como es hija única la consiento. No lograba mucho con hablar y llevar los documentos que me había entregado la psicóloga en donde daba mucha explicación al problema.
Yo buscaba apoyo, ayuda educativa, orientación, pero nada, busqué psicólogos pero no encontré quien la tratara, ya que yo me basaba en la información que tenía con lo cual me di cuenta que no todos los psicólogos podían llevar un buen tratamiento, sabía que le tendrían que hacer pruebas, documentar su caso con un neuropediatra, ya que con esto ellos podrían decir si o no hay nada o qué problema presentaba, y sobre todo dar una terapia, pues siempre me topaba con que casi era mi culpa, situación lógica por ser hija única, falta de disciplina.
Por la presión de mi alrededor empecé a actuar mucho más rígida, de por sí me gustaba que fuera cumplida con todo lo que le pedían, me ponía a estudiar con ella, le exigía en todo, por eso no comprendía dónde estaba la falta de disciplina y el consentimiento de ser la hija única, y como dije sentí más la presión y honestamente me torné muy agresiva, con lágrimas en lo ojos les digo que le pegué a mi hija para que se estuviera quieta, hiciera las cosas, dejara de distraerse tanto y llegué a una gran desesperación ya que solo logré que mi hija y yo estuviéramos juntas, pero ella tenía mucho resentimiento conmigo y yo una carga emocional muy fuerte.
Acudí a varios médicos, a su pediatra, y creo que me tomaban a mí como loca, siempre me decían que yo, yo y yo debía, yo tendría, yo... y esto aunado a mi marido que no era muy creyente del caso, ni de buscar una solución, como que para él había muchos niños igual y que han salido adelante sin nada, y otra vez yo soy la que he ocasionado mucho de esta situación, sietí su apoyo pero a medias sin creer, sin comprometerse realmente.
La situación de enfrentar las dificultades en la escuela, al sentir la presión de que yo debo hacer, yo debo exigir, me torné agresiva como antes mencioné y era un martirio estudiar con mi hija. Por lo que se buscó que mi hija tuviera maestros particulares, porque así según mi marido se acabaría mi problema. Pero no han pasado grandes cosas, los maestros siempre me comentaban, su hija no quiere, su hija esto o aquello y los resultados siempre han sido los mismos.
Entramos a la secundaria, con cambios hormonales además de mi problema atrasado... fue difícil. El primer año de secundaria se llevó a extraordinarias tres materias y recibimos una cátedra del director que decía que no quería "calienta bancas" en su escuela etc., etc., yo me sentía hormiga ante todo y sobre todo, sabía de la labor atrás de un día de clases, estudiar a diario, maestros, revisión de tareas, disciplina, regaños, dinero y sólo era una alumna "calienta bancas" eso era increíble de escuchar y asimilar.
Pasó todas las vacaciones estudiando todos los días 4 horas diarias, y a pesar de su rabia, ponía de su parte, pero presentaba un examen y lo reprobaba, todas las vacaciones estudiando hasta que al fin las pasó, pero el tiempo de vacaciones se había acabado ya estaba nuevamente en clases de segundo año de secundaria.
Encontramos un psicólogo en Veracruz pero nuevamente todos los sábados teníamos que ir, dinero, tiempo, se tornó muy difícil y terminábamos mal como familia.
Finalmente desistí de seguir luchando contra esa corriente, terminé creyendo que yo estaba mal, que era hija única, que necesitaba disciplina, etcétera. Pero yo seguía batallando en lo mismo, y aun con las creencias de mi alrededor yo sigo con la idea de encontrar una luz que me ilumine, ya que mi postura como mamá es lograr darle a mi hija las herramientas necesarias para salir adelante, ya que yo no soy eterna y no le voy a dejar riquezas que le ayuden a no tener que trabajar, y además de ser una mujer la cual se enfrentará a situaciones difíciles porque desgraciadamente hay mucho maltrato, discriminación y aunado a eso si ella no logra superarse, qué va a hacer...
Pasamos a segundo y supe de un neurólogo que vino de México, logramos ahorrar y convencí a mi marido de que la lleváramos a México para que le hicieran el estudio del neurofeedback, el cual comenté después con Adriana y me dijo que era pura sacadera de dinero, pero era para mí una opción que existía en la región, ya que era el examen allá y después una psicóloga de la región junto con una visita cada dos meses del neurólogo sacarían adelante el caso. Desgraciadamente con la inseguridad de que no funcionara por el comentario de Adriana, y el hecho de que en la zona la psicóloga que aplicaría el tratamiento resultó que era la tía de una compañera de mi hija, por la cual tuvimos muchísimos problemas en la primer escuela, debido a que ellas, la tía y la mamá, eran de la asociación de padres de familia y le echaban mucho a mi hija, y gracias a esas señoras mi hija recibió muchos maltratos y discriminaciones en la escuela, las dos hermanas increíblemente son psicólogas y con ese poder de un supuesto conocimiento hablaban refiriéndose a mi hija con las monjas del colegio, y para colmo se cambiaron al nuevo colegio de mi hija.
Cuando estuve platicando con la psicóloga pensé que ya después de varios años y al estar ella tomando cursos respecto al problema del déficit ya estaría más sensibilizada, pero me empezó a manejar los conceptos que me decían en la escuela, que porque era hija única, que necesitaba disciplina, que yo arriba y yo abajo. Me dio un pánico el no saber que tan profesional sería, o solo me enredaría más en mi problema y obtendría su beneficio económico.
Y yo me preguntaba siempre después de esas entrevistas con los médicos con los que he pasado, ninguno ha hablado con mi hija, nadie se ha interesado cuando están con ella de ver cómo está, cómo se siente, cómo está su autoestima, no sé, que se preocupen un poco por ella, lo que hacen es hacernos conciencia de que yo soy la mala y ella la que no quiere.
Finalmente no seguí por el miedo y la inseguridad, acudí al seguro con el documento que estaba en la información que envían, pero los médicos aquí en Orizaba están atrasados o como que no se reportan demasiados casos o no les quieren prestar atención, nunca me dieron el pase al neurólogo o a psicología, como que no era importante sólo se mantenían en lo de sus alergías y me traían a las vueltas. Creo que a la que veían que iban a internar era a mí.
Además nuevamente ese miedo de pensar que si me daban tantas vueltas y que no le prestaban atención al caso, por lo que al final me iban a dar cualquier cosa que no fuera un buen tratamiento y seguimiento. Y la terrible duda del profesionalismo de la gente.
El neurólogo de México del neurofeedback le dio un medicamento que se llama concerta pero quién le daría seguimiento y si tenía alguna reacción a dónde acudir, para colmo vi en la tele un programa al respecto que pasaba discovery healt en donde se vio algunas reacciones de los medicamentos, pero como los niños estaban con buena supervisión los neurólogos y psiquiatras les cambiaban de medicamento o dosis y las cosas mejoraban, mi duda era qué hacer sin un médico de cabecera y seguro en el cual confiar.
Pues me quedé, quizás con mi tonto miedo, sin tratamiento, sin saber a donde ir, médicos que me daban seguridad pero no en mi ciudad, tendría que tener muchos recursos para lograrlo, el seguro social no dio el pase, ni siquiera la atención de mandarla con el neurólogo y finalmente me quede ahí.
Todo esto es como una carrera en el tiempo, todos los días con la presión del trabajo sin horarios de salida, ya que es un negocio propio y trabajo con mi marido. Las actividades del colegio, las clases en la tarde de lo mismo que ve en la escuela, el tiempo se me va, sigo envuelta en mi mismo problema. Leo mucha información pero cómo hacerlo yo, hablo con los maestros por materia, con el director, con el coordinador, les imprimo mucha información de la que mandan, he hablado con la psicóloga del colegio, les mando y les mando información, la dirección de la asociación, les entrego copia del informe del neurólogo los resultados del psicólogo para que vean donde están sus deficiencias y la ayuden educativamente, y nada... no consigo nada... solo que me digan en la escuela que mi hija no quiere, simplemente no hacen nada educativamente por ella. Mi vida es un correr, trabajar, correr a las clases particulares, angustia por el futuro de mi hija, buscar algo cerca que me dé seguridad de que va a funcionar, pero no logro nada concreto, mi hija sigue saliendo muy pero muy mal.
Tan solo la maestra de química fue una de las que la reprobó todo el año en primero de secundaria y que ahora le tocó otra vez en tercero, desde un principio le dijo que se iría a extraordinarios, a esa maestra le imprimí todo un tomo de información, le entregué los resultados de estudios de Itzel y ya lleva los dos bimestres reprobados, creo que cumplirá su promesa o comentario de inicio de año.
Quisiera ayudar a otras madres que he visto que andan en el mismo camino, de hecho les he dado la dirección de la asociación. Una de ellas tubo que sacar a sus dos hijos del colegio, los tiene en tratamiento con el neurofeedback pero los niños se sienten mal por no ser igual que los demás y no poder estar con sus amigos, ella me lo contó con lágrimas en los ojos porque le duele lo que están pasando sus hijos.
Al colegio le escribí una carta ya que me dio mucha rabia el ver anuncios que decían que si tenían algún conocido con alguna discapacidad lo invitaran a que perteneciera al colegio ya que ahí los aceptan, y les comenté que solo buscan aquellos que necesitan muletas para ayudarlos a caminar, silla de ruedas para que los vean empujándolas, niños ciegos para que les den el brazo y los ayuden en sus lecturas, pero aquellos que aparentan estar bien, que no se les ve según nada físico, a los cuales tienen que ayudar de otra manera no les dan nada, sino al contrario están recibiendo el rechazo, el maltrato psicológico por parte de algunos maestros y serán fracasos escolares gracias a su ayuda. A mi hija, la maestra de química la saca del salón y mi hija se pone en la ventana por fuera a tratar de escuchar y copiar la clase. Muchos le piden sus apuntes, lleva las tareas, estudia todos los días y reprueba.
Estoy con ganas de hacer lo mismo que hicieron las mamás de los personajes como Leonardo da Vinci que fueron sacados de la escuela, y los pusieron en alguna actividad y que por suerte lograron desarrollar sus habilidades. El otro día leyendo el texto que se encuentra en las páginas de la asociación Yo nací con una discapacidad invisible nuevamente como hoy y muchas veces más me solté a llorar, ya que tal pareciera que estuviera escuchando a mi hija, ya que a ella le encanta bailar, cantar y vi reflejada en esa persona que escribía a mi hija. Pero la carrera del tiempo nos come, mi hija tiene demasiada facilidad para el baile pero tiene que sacar la escuela, entonces o pago todo, o le desarrollo sus habilidades, y si no hago a tiempo algo de sus habilidades después me dirán, pero señora esto era de chiquita.
Me han dicho eso de la escuela dos personas que manejan la educación y además la misma información que ustedes envían, la importancia de la escuela, pero si alguien me hubiera dicho cuando entró al jardín de niños o a la primaria que a mi hija la tenía que mandar a otro tipo de escuela, pero nadie lo dijo y yo creí meterla en la mejor, en la de paga, en la que tiene buena reputación, y qué hice, cometer el error de no estar en el lugar adecuado y sobre todo ahora me dicen... "es que eso hubiera sido antes", y a mí, "MAMÁ", quien me lo dijo a tiempo.
Mi hija sueña con ir al CEA a estudiar canto, actuación, etcétera. Y cómo dárselo si no me alcanza ni el tiempo ni el dinero para que aquí cumpla con todo para llegar a alcanzar su sueño. Y como veo que no está funcionando me dan ganas de sacarla del colegio y pagarle lo que le gusta, y dejar a lo mejor de sufrir en algo que veo difícil de lograr.
Hacer entender a la escuela es difícil, aunque les mande documentos, no hacen caso. Mi esposo pertenece a los antiguos Scout de México y el dirigente nacional me dijo que yo podría entrar en el área de Delta que es servicio a la comunidad y me dijo de las necesidades de los niños con déficit y que por medio de esta asociación podría hacer algo por ellos, me dio mucha gracia ya que sin conocer nada de mí y de mi hija me hizo el comentario, realmente sí me gustaría hacerlo y enfocarme a los niños con déficit, ahora que leo lo de Tendiendo Puentes (http://www.deficitdeatencion.org/tendiendo.doc) me gustaría hacer algo, el problema es que llevo mucho tiempo intentándolo y no he logrado mucho, salvo desesperarme y estar ahora en una depresión por no saber cómo hacer lo que sé que debo hacer y cómo hacer para que los demás se sensibilicen: maestros, doctores, instituciones, etc.
Cómo luchar contra esta corriente, que aquí en Orizaba es estar luchando contra una fuerza que está en sentido un poco opuesto a donde necesito ir con mi hija.
Cómo ser escuchada realmente, y no a mí, sino a los sentimientos de mi hija, a su sentir en cuanto a cómo se siente, después de esforzarse constantemente y no lograr nada, cómo lograr el respeto de los demás, que se apiadan del lisiado, pero no del que consideran tonto.
Cómo encontrar la forma de que no me digan, "demasiado tarde, eso hubiera sido antes" como cuando me di cuenta del problema, el nombre del problema y los resultados educativos deficientes, y me dijeron pero es que "si hubiera estado en otro tipo de escuela", o "si se lo hubieran detectado antes". Si nadie me lo dijo, nadie te orienta salvo ustedes que los encontré indagando información en Internet.
Pero en fin cómo ayudar y sobre todo cómo hacerlo con mi hija, cómo lograr encontrar un poco de consuelo y ayuda realmente profesional, que no se vayan a querer pasar de listos, lo único que le puedo dejar como herencia son sus estudios, yo no soy eterna y quisiera que ella pueda desarrollarse en algo que le deje para vivir.
Estamos en un mundo tan difícil que me da miedo, si tan solo yo que soy profesionista me está costando trabajo, y me cuesta porque estoy en el negocio con mi esposo, batallando como muchas microempresas familiares, para lo que yo pongo mucho de mi parte y estoy al pendiente de por donde trabajar, y me pongo a pensar si alguien le tendrá paciencia a mi hija en un futuro y la ayudará, o siendo mujer más fácilmente la harán a un lado y sufrirá más.
He pensado irme de Orizaba a un lugar más grande, conseguir un trabajo y sobre todo lograr la atención de mi hija y que ella logre superarse.
Hoy inicie el año escolar con la noticia de tres reprobadas y un inicio de año con una carga moral muy grande además del enojo por la maestra de química que seguirá en su postura aunque le diga lo que le diga. Cómo ayudar entonces a los que me voy encontrando en mi camino si yo no he logrado avanzar mucho.
Hoy les pido por este medio también, que si saben de algún contacto en Monterrey ya que el otro día en una junta de antiguos scouts platiqué sobre el tema, las características de los niños, la existencia de la asociación y la lucha en el senado, la discriminación y el impacto y problemática que tienen estos niños, y tres de los dirigentes me informaron que cada uno conoce a un niño con esas características, dos son de Orizaba a los cuales les di literatura para que ellos la analizaran, la dirección de la asociación, y el otro dirigente que dijo que tiene un sobrino que considera que tiene el déficit pero está en Monterrey, por eso si tienen contactos allá, médicos, grupo de apoyo, por favor envíenme los datos para a su vez dárselos a mi conocido.
Pues bien creo que sólo me desahogué con ustedes y espero no haberles quitado mucho tiempo. Seguiré en la lucha y esperaré encontrar una solución para mi hija y trasmitírsela a las personas que se me acerquen o que yo me dé cuenta.

Orizaba, Veracruz, 19 de enero de 2006.



Maricela Mejía de Herrera, usuaria de los servicios de AMDAHTA, Asociación Mexicana por el Déficit de Atención, Hiperactividad y Trastornos Asociados, A.C. (www.deficitdeatencion.org)
maricela_mejia1@hotmail.com


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